Modelo transformador de recomendación de cultivos basado en la nube que revoluciona la agricultura de precisión

La agricultura se encuentra en una encrucijada. Con una población mundial que alcanzará los 9.700 millones de personas en 2050, los agricultores deben producir 701 toneladas métricas más de alimentos mientras luchan contra el cambio climático, la degradación del suelo y la escasez de agua.

Los métodos agrícolas tradicionales, que se basan en prácticas obsoletas y conjeturas, ya no son suficientes. Entra en escena el Modelo transformador de recomendación de cultivos (TCRM), una solución basada en inteligencia artificial diseñada para afrontar estos desafíos de frente.

Este artículo explora cómo TCRM utiliza el aprendizaje automático, los sensores de IoT y la computación en la nube para ofrecer 94% recomendaciones precisas sobre cultivos, capacitar a los agricultores para aumentar los rendimientos, reducir el desperdicio y adoptar prácticas sostenibles.

La creciente necesidad de inteligencia artificial en la agricultura moderna

La demanda de alimentos se ha disparado, pero la agricultura tradicional tiene dificultades para satisfacerla. En regiones como Punjab, en la India —un importante centro agrícola— la salud del suelo se está deteriorando debido al uso excesivo de fertilizantes, y las reservas de agua subterránea se están agotando rápidamente.

Los agricultores a menudo carecen de acceso a datos en tiempo real, lo que lleva a malas decisiones sobre la selección de cultivos, el riego y el uso de recursos. Aquí es donde agricultura de precisión, impulsado por IA, se vuelve fundamental.

A diferencia de los métodos convencionales, la agricultura de precisión utiliza tecnologías como sensores IoT y aprendizaje automático para analizar las condiciones del terreno y ofrecer recomendaciones personalizadas. TCRM ejemplifica este enfoque, brindando a los agricultores información práctica basada en los nutrientes del suelo, los patrones climáticos y los datos históricos.

Al integrar la IA en la agricultura, TCRM cierra la brecha entre el conocimiento tradicional y la innovación moderna, garantizando que los agricultores puedan satisfacer la demanda futura de alimentos de forma sostenible.

“No se trata solo de tecnología, sino de garantizar que todos los agricultores tengan las herramientas necesarias para prosperar.”

Cómo funciona TCRM: Combinando datos y aprendizaje automático

En esencia, TCRM es un Sistema de recomendación de cultivos basado en IA que combina múltiples tecnologías para brindar asesoramiento preciso. El proceso comienza con la recopilación de datos. Los sensores IoT desplegados en el campo miden parámetros críticos como el nitrógeno (N), el fósforo (P), el potasio (K), la temperatura, la humedad, las precipitaciones y los niveles de pH del suelo.

Estos sensores envían datos en tiempo real a una plataforma en la nube, que también obtiene registros históricos del rendimiento de los cultivos de bases de datos globales como la NASA y la FAO. Una vez recopilados, los datos se someten a un riguroso proceso de limpieza.

Los valores faltantes, como las lecturas de pH del suelo, se completan utilizando promedios regionales, mientras que los valores atípicos, como los picos repentinos de humedad, se filtran. Los datos depurados se normalizan para garantizar la coherencia; por ejemplo, los valores de precipitación se escalan entre 0 (100 mm) y 1 (1000 mm) para simplificar el análisis.

A continuación, el modelo híbrido de aprendizaje automático de TCRM toma el control. Combina Algoritmos de bosque aleatorio—un método que utiliza 500 árboles de decisión para evitar errores— con capas de aprendizaje profundo que detectan patrones complejos.

Cómo funciona TCRM: Combinando datos y aprendizaje automático

Una innovación clave es la mecanismo de atención multicabeza, que identifica relaciones entre variables. Por ejemplo, reconoce que las altas precipitaciones suelen correlacionarse con una mejor absorción de nitrógeno en cultivos como el arroz.

El modelo se entrena durante 200 ciclos (épocas) con una tasa de aprendizaje de 0,001, ajustando sus predicciones hasta alcanzar una precisión de 94%. Finalmente, el sistema implementa recomendaciones a través de una aplicación en la nube o alertas por SMS, garantizando que incluso los agricultores de zonas remotas reciban asesoramiento oportuno.

Por qué TCRM supera a los métodos agrícolas tradicionales

Los sistemas tradicionales de recomendación de cultivos, como los que utilizan la regresión logística o el algoritmo de los k vecinos más cercanos (KNN), carecen de la sofisticación necesaria para abordar las complejidades de la agricultura.

Por ejemplo, KNN tiene dificultades con datos desequilibrados: si un conjunto de datos tiene más entradas de trigo que de lentejas, sus predicciones se inclinan hacia el trigo. De manera similar, AdaBoost, otro algoritmo, obtuvo una precisión de solo 11,51 TP3T en el estudio debido al sobreajuste. TCRM supera estas deficiencias gracias a su diseño híbrido.

Al combinar algoritmos basados en árboles (para mayor transparencia) con aprendizaje profundo (para manejar patrones complejos), se logra un equilibrio entre precisión e interpretabilidad.

En los ensayos, TCRM logró un Puntuación de validación cruzada TP3T de 97,671, demostrando su fiabilidad en diversas condiciones. Por ejemplo, cuando se probó en Punjab, recomendó el cultivo de granada para fincas con alto contenido de potasio (120 kg/ha) y pH moderado (6,3), lo que resultó en un aumento del rendimiento de 30%.

Los agricultores también redujeron el uso de fertilizantes en 151 TP3T y el desperdicio de agua en 251 TP3T, gracias a que el sistema proporcionó directrices precisas sobre nutrientes y riego. Estos resultados ponen de manifiesto el potencial de TCRM para transformar la agricultura, pasando de ser una industria intensiva en recursos a un ecosistema sostenible basado en datos.

TCRM supera a los modelos agrícolas tradicionales.

Impacto en el mundo real: Estudios de caso de Punjab

Los agricultores de Punjab se enfrentan a graves problemas, como el agotamiento de las aguas subterráneas y los desequilibrios de nutrientes en el suelo. Aquí se probó el método TCRM para evaluar su utilidad práctica.

Un agricultor, por ejemplo, introdujo datos que mostraban un contenido de nitrógeno en el suelo de 80 kg/ha, fósforo de 45 kg/ha y potasio de 120 kg/ha, junto con un pH de 6,3 y 600 mm de precipitación anual.

TCRM analizó estos datos, identificó los altos niveles de potasio y el rango de pH óptimo, y recomendó la granada, un cultivo conocido por prosperar en estas condiciones. El agricultor recibió una alerta por SMS con detalles sobre la elección del cultivo y los fertilizantes ideales (urea para el nitrógeno y superfosfato para el fósforo).

Durante seis meses, los agricultores que utilizan TCRM informaron 20–30% mayores rendimientos para cultivos básicos como el trigo y el arroz. La eficiencia de los recursos también mejoró: el uso de fertilizantes se redujo en 151 TP3T gracias a que el sistema identificó las necesidades exactas de nutrientes, y el desperdicio de agua disminuyó en 251 TP3T debido a que el riego se ajustó a los pronósticos de lluvia.

Estos resultados demuestran cómo las herramientas basadas en inteligencia artificial, como TCRM, pueden mejorar la productividad al tiempo que promueven la sostenibilidad ambiental.

Innovaciones técnicas detrás del éxito de TCRM

El éxito de TCRM depende de dos avances. Primero, su mecanismo de atención multicabeza permite que el modelo pondere las relaciones entre variables.

Por ejemplo, detectó una fuerte correlación positiva (0,73) entre las precipitaciones y la absorción de nitrógeno, lo que significa que los cultivos en regiones con altas precipitaciones se benefician de los fertilizantes ricos en nitrógeno.

Por el contrario, se encontró una ligera correlación negativa (-0,14) entre el pH del suelo y la absorción de fósforo, lo que explica por qué los suelos ácidos requieren un tratamiento con cal antes de plantar cultivos ricos en fósforo como las patatas.

Segundo, TCRM Integración de la nube y SMS Garantiza la escalabilidad. Alojado en Amazon Web Services (AWS), el sistema admite más de 10.000 usuarios simultáneamente, lo que lo hace viable para grandes cooperativas.

Para los pequeños agricultores sin acceso a internet, la API de Twilio envía alertas por SMS —más de 3000 al mes solo en Punjab— con consejos sobre cultivos y fertilizantes. Este enfoque integral garantiza que ningún agricultor se quede atrás, independientemente de su conexión a internet.

Innovaciones técnicas detrás del éxito de TCRM

Desafíos en la adopción de la IA para la agricultura

A pesar de su potencial, el método TCRM enfrenta obstáculos. Muchos agricultores, especialmente los de mayor edad, desconfían de las recomendaciones de la IA y prefieren los métodos tradicionales. En Punjab, solo el 351% de los agricultores adoptaron el método TCRM durante las pruebas.

El coste es otra barrera: los sensores de IoT cuestan 200500 por acre, un costo inasequible para los pequeños agricultores. Además, los datos de capacitación de TCRM se centraron en cultivos indios como el trigo y el arroz, lo que limita su utilidad para los productores de quinua o aguacate en otras regiones.

El estudio también pone de manifiesto deficiencias en las pruebas. Si bien TCRM obtuvo una puntuación de 97,67% en la validación cruzada, no se evaluó en condiciones extremas como inundaciones o sequías prolongadas. Las futuras versiones deben abordar estas limitaciones para fomentar la resiliencia y la confianza.

El futuro de la IA en la agricultura

De cara al futuro, los desarrolladores de TCRM planean integrar Inteligencia artificial explicable (XAI) herramientas como SHAP y LIME. Estas aclararán las recomendaciones, por ejemplo, mostrando a los agricultores que se eligió un cultivo porque los niveles de potasio estaban 20% por encima del umbral.

La expansión global es otra prioridad; la incorporación de conjuntos de datos de África (por ejemplo, maíz en Kenia) y Sudamérica (por ejemplo, soja en Brasil) hará que TCRM sea universalmente aplicable.

La integración de IoT en tiempo real mediante drones también está en el horizonte. Los drones pueden mapear los campos cada hora y actualizar las recomendaciones en función de los cambios climáticos o la actividad de las plagas.

Estas innovaciones podrían ayudar a predecir plagas de langostas o infecciones fúngicas, permitiendo tomar medidas preventivas. Por último, las alianzas con los gobiernos podrían subvencionar los sensores de IoT, haciendo que la agricultura de precisión sea accesible para todos los agricultores.

Conclusión

El Modelo de Recomendación de Cultivos Transformador (TCRM) representa un salto adelante en la tecnología agrícola. Al combinar IA, IoT y computación en la nube, ofrece a los agricultores una 94% preciso, Herramienta de toma de decisiones en tiempo real que aumenta los rendimientos y conserva los recursos.

Si bien persisten desafíos como los costos y las barreras para su adopción, el potencial de TCRM para revolucionar la agricultura es innegable. A medida que el mundo se enfrenta al cambio climático y al crecimiento demográfico, soluciones como TCRM serán vitales para crear un futuro sostenible y con seguridad alimentaria.

Referencia: Singh, G., Sharma, S. Mejora de la agricultura de precisión mediante un modelo transformador de recomendación de cultivos basado en la nube. Sci Rep 15, 9138 (2025). https://doi.org/10.1038/s41598-025-93417-3

Marco de IA Automatizado para PYMES. Subvención del estado de Renania del Norte-Westfalia.

Nos complace anunciar que GeoPard Agricultura, en asociación con Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamm-Lippstadt, recibió una notificación de subvención de la Ministerio de Asuntos Económicos de Renania del Norte-Westfalia para el proyecto Marco de IA automatizada para pymes (AKI4KMU). Esta iniciativa tiene como objetivo simplificar el uso y la integración de la inteligencia artificial en los procesos existentes, con especial atención al análisis geoespacial.

Acerca del proyecto
En AKI4KMU El proyecto, liderado por un consorcio que incluye a la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamm-Lippstadt, FlyPard Analytics GmbH y Pfeifer & Langen GmbH & Co. KG, se centra en aprovechar la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías de comunicación modernas para impulsar la innovación y la sostenibilidad, particularmente en el sector agrícola. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) a menudo enfrentan desafíos en la recopilación de datos, la evaluación y la implementación de la IA. Este proyecto tiene como objetivo superar estos obstáculos mediante el avance de procesos de IA automatizados y integrándolos con Gemelos digitales y la tecnología 5G.

con el socio del proyecto, el profesor Dr. Stefan Henkler.

Objetivos clave

  • Optimización de la eficiencia agrícolaMediante el uso de la agricultura de precisión, el análisis basado en inteligencia artificial y las simulaciones digitales, el proyecto tiene como objetivo mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de la agricultura.
  • Reducción del consumo de recursosLos análisis basados en inteligencia artificial ayudan a minimizar el uso de agua y fertilizantes, reduciendo los costos operativos para los agricultores.
  • Mejorar la toma de decisionesLa IA mejora la planificación de cultivos, la detección de plagas y la optimización del rendimiento, impulsando la productividad y la competitividad.
  • Simulaciones de IA realistasLos gemelos digitales permiten realizar pruebas en escenarios del mundo real sin necesidad de costosos experimentos físicos.

Impacto en la región
El proyecto, realizado en Renania del Norte-Westfalia, Alemania, se alinea con las estrategias de innovación regionales y contribuye a la desarrollo de un ecosistema de tecnología avanzada para la agricultura. A través de Automatización impulsada por IA y soluciones digitales sostenibles, El proyecto capacita a las PYMES para que aprovechen todo el potencial de la IA, creando valor a largo plazo para las empresas y la sociedad.

Este proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Asuntos Económicos, Industria, Acción Climática y Energía del estado de Renania del Norte-Westfalia. Cofinanciado por la Unión Europea. Número de subvención: EFRE-20800498.

Según el USDA, las grandes explotaciones agrícolas dominan el panorama de la agricultura de precisión.

La adopción de tecnologías de agricultura de precisión está en aumento, y las grandes explotaciones agrícolas lideran la integración de herramientas avanzadas para mejorar la eficiencia, reducir los costes y aumentar el rendimiento de los cultivos.

Según un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), casi 701.000 millones de explotaciones agrícolas a gran escala, definidas como aquellas con una facturación anual superior a 1 millón de dólares, están utilizando tecnologías como monitores de rendimiento, sistemas de dirección automática y mapas de suelos para mejorar sus operaciones.

Esto contrasta significativamente con las apenas 131.000 toneladas de pequeñas explotaciones agrícolas que declararon utilizar tecnologías similares en 2023, según el Servicio de Investigación Económica del USDA.

Por qué las explotaciones agrícolas más grandes tienen más probabilidades de adoptar la agricultura de precisión.

La agricultura de precisión se refiere al uso de tecnologías avanzadas para optimizar las prácticas agrícolas y maximizar la productividad. Para las explotaciones agrícolas de mayor tamaño, los beneficios de estas tecnologías son sustanciales.

Al centrarse en aumentar el rendimiento de los cultivos, reducir los costos operativos y gestionar las fluctuaciones climáticas y del mercado, las grandes explotaciones agrícolas disponen de más recursos financieros para invertir en tecnología. Esto les facilita la adopción de herramientas que requieren una inversión inicial considerable, como monitores de rendimiento, sistemas de guiado automático y equipos automatizados.

Según la encuesta del USDA, la disparidad en la adopción de tecnología es notable. Mientras que el 681% de las grandes explotaciones agrícolas utilizaban tecnologías de apoyo a la toma de decisiones, como monitores de rendimiento y mapas de suelos, solo el 131% de las pequeñas explotaciones agrícolas empleaban estas herramientas.

El informe subraya que las grandes explotaciones no solo tienen la capacidad financiera para invertir en estas tecnologías, sino que también pueden beneficiarse más de su implementación. Las tecnologías de agricultura de precisión, especialmente aquellas centradas en la automatización y la toma de decisiones basada en datos, pueden conducir a una mayor eficiencia, una mejor gestión de los recursos y, en última instancia, a mayores márgenes de beneficio.

Tecnologías clave que impulsan la adopción de la agricultura de precisión

Entre las diversas herramientas de agricultura de precisión disponibles, varias destacan por su uso generalizado en grandes explotaciones agrícolas:

  1. Monitores de rendimientoEstos dispositivos miden la cantidad y la calidad de los cultivos durante la cosecha. Al proporcionar datos en tiempo real, los monitores de rendimiento permiten a los agricultores evaluar la variabilidad del terreno y tomar decisiones informadas sobre la gestión de los cultivos y la asignación de recursos.
  2. Sistemas de dirección automática de guiadoEstos sistemas son esenciales para la maquinaria agrícola a gran escala, como tractores y cosechadoras. El sistema de dirección automática utiliza tecnología GPS para guiar los equipos, reduciendo el error humano y optimizando la precisión de operaciones como la siembra, la fertilización y la cosecha. Según el informe del USDA, 701 TP3T de grandes explotaciones agrícolas utilizaban sistemas de dirección automática, en comparación con solo 91 TP3T de pequeñas explotaciones.
  3. Mapas de suelos y análisis de datosLa tecnología de mapeo de suelos proporciona información detallada sobre las condiciones del suelo en toda la explotación agrícola, lo que permite a los agricultores tomar decisiones precisas sobre riego, fertilización y siembra. Al comprender la variabilidad de la composición del suelo y los niveles de humedad, los agricultores a gran escala pueden aumentar los rendimientos y reducir los costos de producción.

Factores que influyen en la adopción de tecnología

El informe del USDA destaca varios factores que influyen en la adopción de la agricultura de precisión, siendo el tamaño de la explotación y los recursos financieros los más importantes. Las explotaciones más grandes, con mayores ingresos y capacidad para realizar inversiones a largo plazo, son más propensas a adoptar tecnologías que requieren una inversión inicial considerable.

Por otro lado, las operaciones más pequeñas, especialmente aquellas que generan menos de 150.000 al año, se enfrentan a dificultades para justificar la inversión inicial debido a los presupuestos limitados y los menores márgenes de beneficio.

Además de las limitaciones financieras, la naturaleza de la explotación agrícola también influye en la adopción de tecnología. Las explotaciones de jubilados, o aquellas gestionadas por agricultores próximos a la jubilación, suelen ser menos propensas a invertir en nuevas tecnologías, ya que su permanencia en el negocio agrícola a largo plazo puede ser incierta.

Para estas explotaciones, los beneficios de la agricultura de precisión podrían no compensar los costes, sobre todo si el agricultor planea abandonar la actividad agrícola en un futuro próximo.

La lucha por la adopción generalizada

Si bien las tecnologías de agricultura de precisión ofrecen claras ventajas, su adopción generalizada ha sido más lenta de lo esperado. A pesar del creciente uso de herramientas como monitores de rendimiento y sistemas de guiado automático en grandes explotaciones, ciertas tecnologías aún no han logrado una adopción significativa en explotaciones de todos los tamaños. Los drones, los dispositivos portátiles de monitorización del ganado y los ordeñadores robóticos, por ejemplo, siguen estando infrautilizados incluso en las explotaciones de mayor tamaño.

El uso de drones, que a menudo se consideran una herramienta prometedora para el monitoreo de cultivos y el análisis de campo, fue reportado por tan solo 121 TP3T de grandes explotaciones familiares en 2023. Otras herramientas de alta tecnología, como ordeñadoras robóticas y dispositivos portátiles para el ganado, también registraron bajas tasas de adopción, ya que los agricultores se mostraron reacios a adoptar estas tecnologías debido a su costo, complejidad o beneficios inciertos.

El papel de los fabricantes de equipos

Ante la creciente demanda de agricultura de precisión, los fabricantes de maquinaria agrícola están incrementando sus inversiones en tecnologías avanzadas. Las empresas están desarrollando soluciones más asequibles y accesibles para satisfacer las necesidades de un mayor número de agricultores, incluidos aquellos con explotaciones más pequeñas.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el mercado sigue siendo complicado, y muchos agricultores aún se muestran reacios a adoptar nuevas tecnologías en medio de una difícil situación económica agrícola.

Los fabricantes también se están centrando en la creación de sistemas automatizados que optimicen el rendimiento de tractores, cosechadoras y otra maquinaria agrícola. Estas innovaciones buscan ayudar a los agricultores a reducir los costos laborales y aumentar la productividad, lo que garantiza que las tecnologías de agricultura de precisión resulten más atractivas para agricultores de todos los tamaños.

Conclusión

Las tecnologías de agricultura de precisión ofrecen importantes beneficios a los agricultores, especialmente a aquellos que gestionan explotaciones a gran escala. Con herramientas como monitores de rendimiento, sistemas de guiado automático y mapas de suelos, las grandes explotaciones pueden optimizar su productividad, reducir costes y afrontar los retos que plantean los mercados volátiles y las condiciones climáticas impredecibles. Sin embargo, el elevado coste inicial de estas tecnologías sigue dificultando su adopción entre las explotaciones más pequeñas, sobre todo aquellas con recursos financieros limitados.

A medida que la industria agrícola continúa evolucionando, es probable que el uso de la agricultura de precisión se expanda aún más. Para los pequeños agricultores, el desarrollo de soluciones más asequibles y accesibles será clave para garantizar que estas tecnologías estén al alcance de todos. El futuro de la agricultura, al parecer, estará cada vez más marcado por las herramientas digitales que permiten a los agricultores tomar decisiones más inteligentes y basadas en datos en sus operaciones.

La Evolución de la Agricultura de Precisión: Cómo el Pasado Moldea el Mañana

La agricultura de precisión (AP), un enfoque innovador de la agricultura que integra tecnología, datos y metodologías avanzadas, ha transformado el panorama agrícola.

Al aprovechar herramientas como la guía GPS, drones, sensores y análisis de datos, los agricultores pueden maximizar la eficiencia, reducir el desperdicio y optimizar los rendimientos. Sin embargo, este campo revolucionario no surgió de forma aislada. Su evolución está profundamente arraigada en prácticas agrícolas centenarias, lo que demuestra cómo el pasado sirve de prólogo al futuro.

Una Mirada al Pasado: Los Cimientos de la Agricultura de Precisión

La agricultura siempre ha sido un campo de innovación. Mucho antes de la llegada de la tecnología moderna, los agricultores confiaban en la aguda observación, la experiencia y el ensayo y error para mejorar la productividad.

Prácticas como la rotación de cultivos, el riego y la cría selectiva ejemplifican las primeras formas de agricultura de precisión. Estos métodos, aunque rudimentarios para los estándares actuales, sentaron las bases para las estrategias agrícolas modernas.

La Revolución Industrial en los siglos XVIII y XIX marcó un punto de inflexión significativo. Equipos mecanizados como arados, sembradoras y trilladoras mejoraron la eficiencia, permitiendo a los agricultores gestionar parcelas de tierra más grandes.

Este período también vio la llegada de fertilizantes y pesticidas químicos, lo que aumentó aún más los rendimientos de los cultivos. Estas innovaciones sentaron las bases para las tecnologías impulsadas por la precisión que seguirían en los siglos XX y XXI.

El Surgimiento de la Agricultura de Precisión Moderna

El concepto de agricultura de precisión tal como lo conocemos hoy comenzó a tomar forma a finales del siglo XX con los avances en tecnología satelital, potencia informática y sistemas de información geográfica (SIG). Los hitos clave en este período incluyen:

  1. Tecnología GPS (década de 1990): La introducción de los sistemas GPS revolucionó la agricultura al permitir la navegación precisa de la maquinaria. Los agricultores ahora podían optimizar los patrones de siembra, fertilización y cosecha, reduciendo el solapamiento y minimizando el desperdicio de recursos.
  2. Monitoreo de Rendimiento (década de 1990): Los monitores de rendimiento instalados en las cosechadoras proporcionaron datos detallados sobre el rendimiento de los cultivos, ayudando a los agricultores a identificar áreas de alto y bajo rendimiento dentro de sus campos.
  3. Teledetección (2000s): El uso de imágenes satelitales y drones permitió a los agricultores monitorear la salud de los cultivos, las condiciones del suelo y el uso del agua con una precisión sin precedentes.
  4. Tecnología de Tasa Variable (VRT): La agricultura de tasa variable (VRT) permitió a los agricultores aplicar insumos como semillas, fertilizantes y pesticidas a tasas variables en un campo, adaptados a las necesidades específicas de diferentes zonas.

Estas innovaciones marcaron la transición de prácticas agrícolas generalizadas a la gestión específica del sitio, mejorando significativamente la eficiencia y la sostenibilidad.

El panorama actual: Agricultura de precisión hoy

En el siglo XXI, la agricultura de precisión se ha convertido en un pilar de la agricultura moderna. Las tecnologías actuales incorporan sensores avanzados, algoritmos de aprendizaje automático y análisis de datos en tiempo real. Las tendencias clave que dan forma al panorama actual incluyen:

  • Big Data e IA: Los agricultores ahora recopilan enormes cantidades de datos de sus campos, incluida la composición del suelo, los patrones climáticos y el rendimiento de los cultivos. La inteligencia artificial procesa estos datos para generar información práctica.
  • Internet de las Cosas (IoT) Los sensores inteligentes y los dispositivos IoT permiten el monitoreo continuo de las condiciones del campo, lo que permite la toma de decisiones en tiempo real.
  • Maquinaria Autónoma: Los tractores autónomos y las cosechadoras robóticas reducen las necesidades de mano de obra al tiempo que mejoran la precisión y la eficiencia.
  • Enfoque de sostenibilidad: La agricultura de precisión se alinea con el creciente énfasis en la sostenibilidad al minimizar el uso de recursos, reducir el impacto ambiental y mejorar el secuestro de carbono en los suelos.

El Futuro de la Agricultura de Precisión

Mirando hacia el futuro, la agricultura de precisión está destinada a evolucionar aún más a medida que las tecnologías emergentes cambian la industria. Algunos de los desarrollos más prometedores incluyen:

  • Edición genética Herramientas como CRISPR podrían permitir la creación de cultivos diseñados específicamente para la agricultura de precisión, con rasgos optimizados para las condiciones locales del suelo y el clima.
  • Analítica predictiva: Los avances en inteligencia artificial y aprendizaje automático mejorarán la precisión de los modelos predictivos, ayudando a los agricultores a anticipar desafíos como brotes de plagas o anomalías climáticas.
  • Tecnología Blockchain: Blockchain puede mejorar la transparencia y la trazabilidad en las cadenas de suministro agrícolas, garantizando el abastecimiento ético y precios justos.
  • Conectividad Ampliada Con la implementación de las redes 5G, las zonas rurales tendrán acceso a internet de alta velocidad, lo que permitirá tecnologías de agricultura de precisión aún más sofisticadas.

El pasado como prólogo: Aprendiendo de la historia

El viaje de la agricultura de precisión subraya una lección fundamental: la innovación se construye sobre los cimientos del pasado. Las primeras prácticas agrícolas nos enseñaron la importancia de la observación y la adaptación. La era de la mecanización resaltó el valor de la eficiencia y la escalabilidad. La agricultura de precisión de hoy combina estas lecciones con tecnología de vanguardia para abordar los desafíos de alimentar a una población mundial en crecimiento.

Al comprender y apreciar el contexto histórico de la agricultura de precisión, podemos navegar mejor su futuro. El pasado no solo sirve de guía, sino como recordatorio de que el progreso es un viaje continuo, arraigado en el ingenio y la resiliencia de quienes nos precedieron.

Conclusión

La agricultura de precisión es un testimonio del poder de la innovación humana y la perdurable relevancia de la historia. Mientras nos encontramos al borde de nuevos avances, es esencial reconocer que los avances de mañana estarán moldeados por las ideas de hoy y las lecciones del pasado. Al abrazar esta continuidad, podemos asegurar que la agricultura de precisión siga evolucionando, fomentando un futuro sostenible y próspero tanto para los agricultores como para el planeta.

Turkmenistán Adopta Tecnología Avanzada de Detección Remota para Mejorar el Monitoreo de Cultivos

La agricultura en Turkmenistán representa una pequeña parte del producto interno bruto (PIB) del país, pero tiene una importancia estratégica significativa. Gran parte de la población reside en zonas rurales, y más de 401 TP3T de la fuerza laboral trabaja en el sector agrícola.

Desde que obtuvo la independencia en 1991, Turkmenistán se ha enfrentado a desafíos para modernizar sus prácticas agrícolas, entre ellos la falta de un sistema de monitoreo de cultivos moderno capaz de proporcionar datos fiables y oportunos. Dicho sistema es crucial para la toma de decisiones informadas, la gestión sostenible de la tierra y el aumento de la productividad.

Para subsanar esta deficiencia, Turkmenistán se ha asociado con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para introducir tecnologías avanzadas de teledetección y conocimientos especializados en el seguimiento del uso de la tierra.

Esta colaboración, enmarcada en el recién lanzado Programa de Cooperación Técnica (PCT) de la FAO, tiene como objetivo optimizar los procesos relacionados con el seguimiento, la previsión y la elaboración de informes estadísticos de cultivos, así como probar nuevas metodologías mediante aplicaciones de campo. El proyecto se extenderá hasta finales de 2026.

El 7 de enero de 2025, el proyecto fue firmado oficialmente por Viorel Gutu, Subdirector General de la FAO y Representante Regional para Europa y Asia Central, y Charyyar Chetiyev, Ministro de Agricultura de Turkmenistán.

“La teledetección ofrece métodos innovadores para la recopilación y el análisis de datos que pueden beneficiar a diversos sectores, como la agricultura, la gestión de los recursos hídricos y la respuesta ante desastres”, declaró Maxim Gorgan, responsable técnico del proyecto en la FAO. “En la agricultura, proporciona información casi en tiempo real sobre las zonas sembradas, la dinámica de la vegetación, las estimaciones de rendimiento, el estrés hídrico, la planificación del riego e incluso la vigilancia de plagas y enfermedades”.”

La fase inicial del proyecto incluirá una revisión exhaustiva de las normativas y los marcos institucionales vigentes relacionados con el monitoreo de cultivos y la teledetección, con recomendaciones para las mejoras necesarias. La metodología integrará tecnología avanzada con métodos estadísticos tradicionales, muestreo y recopilación de datos.

La FAO también desarrollará un programa de capacitación personalizado para el personal del Ministerio y del Servicio de Recursos Terrestres, con el fin de dotarlos de las habilidades necesarias para implementar y operar el nuevo sistema de monitoreo de cultivos basado en teledetección. Además, la iniciativa explorará la integración de la teledetección en los planes de estudio de la educación superior.

Para demostrar el potencial del sistema, se establecerán parcelas piloto con diversos cultivos y condiciones agroclimáticas. Estas áreas de demostración generarán datos para perfeccionar la metodología y servirán de base para el desarrollo de un concepto que permita ampliar el enfoque a nivel nacional.

“Para los agricultores, esta tecnología puede ayudar a identificar las necesidades específicas de las diferentes zonas de un campo, lo que permite un uso más eficiente del agua, los fertilizantes y otros insumos, lo que en última instancia se traduce en mejores cosechas”, añadió Gorgan.

A lo largo de todo el proyecto, la FAO se adherirá a sus directrices regionales y mundiales, haciendo hincapié en la igualdad de género y la gobernanza responsable de la tierra.

Los proyectos del Programa de Cooperación Técnica de la FAO brindan a los países miembros acceso a la experiencia y el apoyo técnico de la organización, contribuyendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y fomentando el desarrollo agrícola a largo plazo.

Los sensores de suelo impresos podrían ayudar a los agricultores a aumentar el rendimiento de sus cultivos y reducir los costos.

Ingenieros de la Universidad de Wisconsin-Madison han creado sensores económicos para monitorear los niveles de nitrato en el suelo en tiempo real, en los tipos de suelo comunes en Wisconsin. Estos sensores electroquímicos impresos pueden ayudar a los agricultores a tomar decisiones más acertadas sobre la fertilización, lo que podría generarles ahorros.

“Nuestros sensores pueden brindar a los agricultores una visión más clara de los niveles de nutrientes de su suelo y de la cantidad de nitrato disponible para los cultivos. Esta información les permite tomar decisiones precisas sobre la cantidad de fertilizante necesaria”, afirma Joseph Andrews, profesor asistente de ingeniería mecánica e investigador principal de la Universidad de Wisconsin-Madison. “Reducir el uso de fertilizantes podría suponer un ahorro significativo, especialmente para las grandes explotaciones agrícolas”.”

El nitrato es esencial para el crecimiento de los cultivos, pero un exceso puede filtrarse a las aguas subterráneas, contaminando el agua potable y dañando el medio ambiente. Estos nuevos sensores también pueden servir como herramientas en la investigación agrícola, monitoreando la escorrentía de nitratos y guiando mejores prácticas para reducir la contaminación.

Los métodos tradicionales para controlar el nitrato en el suelo son lentos, costosos y no ofrecen resultados inmediatos. Para solucionar esto, Andrews, experto en electrónica impresa, y su equipo diseñaron estos sensores como una alternativa más sencilla y económica.

Para este proyecto, los investigadores utilizaron un método de impresión por inyección de tinta para fabricar sensores potenciométricos, un tipo de sensor de película delgada que utiliza reacciones electroquímicas. Estos sensores se emplean habitualmente para medir con precisión los niveles de nitrato en soluciones líquidas. Sin embargo, no suelen funcionar bien en suelos, ya que las partículas ásperas pueden rayarlos y afectar la precisión de las lecturas.

Sensores de suelo impresos: forma e instalación.jpg

Andrews explica: “Nuestro principal objetivo era lograr que estos sensores electroquímicos funcionaran eficazmente en condiciones de suelo difíciles y detectaran con precisión los iones de nitrato”.”

Para solucionar esto, el equipo añadió una capa protectora al sensor utilizando un material llamado fluoruro de polivinilideno. Según Andrews, este material posee dos cualidades importantes. En primer lugar, tiene poros extremadamente pequeños, de unos 400 nanómetros, que permiten el paso de iones de nitrato pero impiden el paso de partículas de tierra. En segundo lugar, es hidrófilo, lo que significa que atrae el agua como una esponja.

Andrews explica: “Esto significa que cualquier agua que contenga nitratos será absorbida por nuestro sensor, lo cual es crucial porque el suelo también absorbe agua. Sin esto, sería difícil para el sensor obtener suficiente humedad, pero como nuestro material se asemeja a la absorción de agua del suelo, ayuda a atraer el agua rica en nitratos a la superficie del sensor para obtener lecturas precisas”.”

Los investigadores compartieron sus avances en un artículo publicado en marzo de 2024 en la revista Advanced Material Technologies.

Sensores de suelo impresos en funcionamiento y pruebas

El equipo probó sus sensores en dos tipos de suelo que se encuentran en Wisconsin: suelo arenoso, común en la zona centro-norte, y suelo franco limoso, que se encuentra en el suroeste de Wisconsin. Descubrieron que los sensores proporcionaban resultados precisos en ambos tipos.

Ahora, los investigadores están incorporando sus sensores de nitrato a un sistema que denominan "etiqueta sensora". Este sistema combina tres sensores diferentes —para nitratos, humedad y temperatura— en una lámina de plástico flexible con adhesivo en la parte posterior.

Planean colocar varias de estas pegatinas sensoras en una varilla a diferentes alturas y luego enterrar la varilla en el suelo. Este sistema les permitirá medir las condiciones a diferentes profundidades.

Andrews explica: “Al medir el nitrato, la humedad y la temperatura a diferentes profundidades del suelo, ahora podemos rastrear el proceso de lixiviación del nitrato y observar cómo se mueve a través del suelo, algo que antes no podíamos hacer”.”

En el verano de 2024, los investigadores continuarán probando sus sensores colocando 30 varillas sensoras en el suelo de las estaciones de investigación agrícola de Hancock y Arlington de la Universidad de Wisconsin-Madison.

El equipo está trabajando para patentar esta tecnología a través de la Fundación de Investigación de Exalumnos de Wisconsin.

Entre los coautores de la Universidad de Wisconsin-Madison se encuentran Kuan-Yu Chen, Aatresha Biswas, Shuohao Cai y la profesora Jingyi Huang del Departamento de Ciencias del Suelo.

Esta investigación fue financiada por el Programa Fundacional de la Iniciativa de Investigación Agrícola y Alimentaria del USDA (proyecto n.° WIS04075), la subvención Signals in the Soil n.° 2226568 de la Fundación Nacional de Ciencias y el Centro de Innovación Láctea de la Universidad de Wisconsin-Madison.

Desafíos que enfrentan los agricultores estadounidenses con el seguro de cosechas y el cambio climático.

Bloomberg: En Kansas, una larga sequía ha arruinado las cosechas y dañado el suelo, pero la granja de Gail Fuller destaca. Sus ovejas, vacas y gallinas pastan libremente, alimentándose de los cultivos y las plantas en un entorno exuberante y lleno de vida.

Sin embargo, si un tornado, una inundación o una sequía severa azotaran la granja de Fuller, él tendría que cubrir todos los costos por su cuenta. Esto se debe a que sus métodos de cultivo no están cubiertos por el seguro federal de cosechas, una antigua red de seguridad que no se ha adaptado al cambio climático.

Fuller es uno de los muchos agricultores que no cuentan con suficiente seguro porque el sector no apoya la transición de la agricultura tradicional a la regenerativa. La agricultura regenerativa puede ayudar a capturar suficiente carbono como para reducir a la mitad las emisiones agrícolas para 2030.

Este cambio es importante para frenar el cambio climático y proteger a los agricultores de sus efectos, pero el sector asegurador no está a la altura.

En Estados Unidos, la agricultura genera aproximadamente 111 toneladas métricas de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. Gran parte de estas emisiones provienen del arado del suelo, que libera dióxido de carbono, y del uso excesivo de fertilizantes, que emite óxido nitroso.

El óxido nitroso es un gas de efecto invernadero más de 270 veces más potente que el CO2. La agricultura regenerativa ayuda a reducir estas emisiones absorbiendo dióxido de carbono mediante la fotosíntesis, almacenando carbono en el suelo y capturando el nitrógeno que, de otro modo, se escurriría hacia los arroyos cercanos.

Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y amenazan los cultivos y las cadenas de suministro. Según el Monitor de Sequía de EE. UU., veinticuatro estados, incluido Kansas, se enfrentan a sequías severas o excepcionales. Esto representa un problema, al igual que las fuertes lluvias que pueden inundar los cultivos y que se están produciendo con mayor intensidad.

Investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que casi 201.300 millones de los 1.400 millones de dólares en indemnizaciones por seguros agrícolas pagadas entre 1991 y 2017 se debieron al aumento de las temperaturas. Creen que este porcentaje seguirá aumentando a medida que los fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan más frecuentes debido al cambio climático.

A pesar de estos riesgos y de los beneficios que ofrece la agricultura regenerativa para combatir el cambio climático, los incentivos más fuertes han mantenido el sistema actual en pie, afirma Anne Schechinger, directora para el Medio Oeste de la organización sin ánimo de lucro Environmental Working Group (EWG).

Las pólizas de seguro de cosechas cubren principalmente cultivos comunes como el maíz, la soja, el algodón y el trigo. Los agricultores que cultivan estos productos suelen contratar seguros multirriesgo, que los protegen contra malas cosechas causadas por enfermedades, inundaciones, sequías y otros fenómenos meteorológicos adversos.

Al igual que en los seguros de salud, de automóvil o de propiedad, la evaluación de las pérdidas o daños en los seguros agrícolas depende de unas normas denominadas Buenas Prácticas Agrícolas. Estas normas garantizan que los bajos rendimientos no se deban a una mala gestión.

Sin embargo, estas normas no pueden incluir prácticas que reduzcan el rendimiento de un cultivo, por lo que suelen seguir los métodos industriales tradicionales de monocultivo. Por ejemplo, a un agricultor que siembre diferentes cultivos entre hileras o que termine de sembrar sus cultivos de cobertura demasiado tarde podría denegarse su reclamación al seguro.

La agricultura regenerativa suele implicar el cultivo de diferentes cosechas juntas en el mismo campo y el uso de plantas perennes de menor rendimiento, lo que puede generar problemas para las aseguradoras. Sin embargo, según la profesora Silvia Secchi de la Universidad de Iowa, las indemnizaciones de los seguros agrícolas no suelen depender de si las prácticas del agricultor aumentan o reducen los riesgos climáticos.

Fuller, un agricultor perteneciente a una familia con tres generaciones de tradición agrícola, comenzó a experimentar con métodos de agricultura regenerativa a mediados de la década de 1990. Creía que estos métodos proporcionarían mejores rendimientos y cosechas más fuertes con el tiempo.

Durante la temporada baja, plantó cultivos de cobertura, una práctica regenerativa común. Se trata de cultivos no comerciales que mejoran la salud del suelo. En ese momento, Fuller aún contaba con seguro de cosechas y siguió sus condiciones, eliminando sus cultivos de cobertura con herbicida antes de sembrar sus cultivos comerciales.

En agosto de 2012, hubo una sequía severa y la compañía de seguros de Fuller inspeccionó sus tierras. Decidieron que los cultivos de cobertura restantes eran maleza y rechazaron todas sus reclamaciones. Debido a esto, su entidad financiera le retiró su línea de crédito operativa.

Fuller demandó a su compañía de seguros y ganó. Pero dos años después, cuando necesitó que cubrieran las pérdidas de dos campos de soja, volvieron a denegarle la reclamación. Este problema financiero lo obligó a reducir el tamaño de su explotación agrícola de 1800 a 400 acres, y finalmente decidió dejar de usar el seguro de cosechas.

“Una vez que un agricultor se arruina, es muy difícil recuperarse”, dijo Fuller. “No quería formar parte de ese sistema. Tenemos que encontrar una mejor manera de cultivar la tierra”.”

En la última década, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha modificado el programa de seguro de cosechas para hacer frente a los riesgos climáticos. Estos cambios incluyen la incorporación de cobertura para nuevos cultivos y la oferta de un incentivo de $5 por acre para sembrar cultivos de cobertura durante la temporada baja.

La Agencia de Gestión de Riesgos, que supervisa el seguro federal de cosechas, ha aumentado su cobertura para ciertas prácticas climáticamente inteligentes, como la reducción del uso de agua, los cultivos de cobertura y la inyección de nitrógeno en el suelo en lugar de esparcirlo en la superficie.

Sin embargo, los agricultores deben seguir normas específicas, como la de poner fin a sus cultivos de cobertura antes de tiempo, lo que, según algunos científicos, limita la capacidad de estas prácticas para reducir las emisiones.

El sistema de seguros agrícolas ya enfrenta desafíos debido al cambio climático. Necesita adaptarse para fomentar prácticas adecuadas a las diferentes regiones y cubrir diversos riesgos, según un portavoz del USDA. El programa también debe mantener su estabilidad financiera, lo que significa que debe cobrar primas lo suficientemente altas como para cubrir las pérdidas previstas.

“Incluso a pequeña escala, una fuerte tormenta puede dañar un tipo de cultivo a la vez que proporciona la lluvia tan necesaria para otro”, declaró el portavoz del USDA a Bloomberg Green.

“El seguro de cosechas es voluntario”, afirmó RJ Layher, director de asuntos gubernamentales de la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas. Los agricultores que utilizan técnicas regenerativas no incluidas en las Buenas Prácticas Agrícolas pueden buscar otras opciones, añadió, como demostrar a la Agencia de Gestión de Riesgos que sus prácticas son financieramente viables.

Para un solo agricultor, es difícil recopilar suficientes datos para demostrar que las prácticas respetuosas con el clima, como la diversificación de cultivos, no afectarán al rendimiento.

En 2014, el USDA puso en marcha el Programa de Protección de Ingresos de la Explotación Agrícola Integral. Este programa garantiza la totalidad de los ingresos de una explotación agrícola, en lugar de solo los de cultivos individuales. Ofrece una red de seguridad para los agricultores que siembran cultivos asociados o crían animales en sus campos.

Sin embargo, no muchos agricultores forman parte del Programa de Protección de Ingresos de la Explotación Agrícola Integral. Según Schechinger, de EWG, solo se vendieron unas 1800 pólizas en 2023. Esto representa menos de 11.000 millones de dólares en seguros agrícolas. El programa tiene mucha burocracia y un límite de ingresos que no siempre cubre la totalidad de los ingresos de la explotación, lo que dificulta tanto la venta por parte de los agentes de seguros como la compra por parte de los agricultores, según Layher.

Layher también afirmó que la Federación Agrícola apoya la idea de simplificar el Programa de Protección de Ingresos para Toda la Explotación Agrícola, tanto para los agricultores como para los agentes de seguros. Estas mejoras se proponen en el proyecto de ley agrícola, cuya tramitación en la Cámara de Representantes se ha retrasado al menos hasta septiembre.

El movimiento de agricultura regenerativa aún es pequeño, pero ha crecido en los últimos años gracias al apoyo federal y al interés de las empresas agroindustriales. Compañías como CoverCress Inc., propiedad mayoritaria de Bayer AG, incentivan a los agricultores a plantar cultivos de cobertura para obtener combustible de aviación sostenible. General Mills Inc. cuenta con programas piloto para ayudar a 24 productores de trigo en Wichita, Kansas, a implementar prácticas regenerativas.

En estos momentos, la presión para cambiar las normas de los seguros depende principalmente de agricultores como Fuller y Rick Clark. Clark es un agricultor de tercera generación del centro-oeste de Indiana que lleva seis años sin seguro porque practica la agricultura regenerativa.

Cuando Clark no está trabajando en su granja, que utiliza cultivos de cobertura en sus 7.000 acres, enseña a otros agricultores cómo dejar de usar fertilizantes químicos y utilizar cultivos de cobertura en su lugar.

“Debemos asegurarnos de que el camino hacia el cambio sea fácil”, dijo Clark. Uno de los mayores problemas para los agricultores sin seguro es que sus prestamistas a menudo les exigen tener un seguro para seguir obteniendo préstamos.

A finales de 2022, Clark habló ante el Congreso en nombre de Regenerate America, un grupo que impulsa la reforma agrícola. Solicitó los cambios que, según Schechinger, eran necesarios. Al día siguiente de la intervención de Clark, el Congreso aprobó la Ley de Reducción de la Inflación, la importante ley climática del presidente Joe Biden, que incluye 19.500 millones de dólares para los programas de conservación del USDA. Clark sintió que había contribuido, aunque modestamente, a ello.

“A veces, cuando hablas, te preguntas si alguien te está escuchando”, dijo Clark. Pero luego, “piensas que tal vez tus palabras no caen en saco roto y que quizás algunas personas sí te están prestando atención”.”

Fuente: Bloomberg Businessweek (Bloomberg LP)

El cambio gradual hacia la agricultura de precisión

Desde la década de 1990, la agricultura de precisión ha tenido como objetivo revolucionar la agricultura proporcionando a los agricultores información detallada sobre sus cultivos y la tecnología para utilizar esos datos de manera eficaz.

Se han logrado numerosos avances que han mejorado la precisión en la agricultura. Los tractores modernos pueden dirigirse solos mediante GPS, y los agricultores ahora pueden ajustar la dosis de siembra y la aplicación de fertilizantes. También se han observado avances en la genética de cultivos y el control de malezas.

“Lo único que no hemos avanzado es el sensor”, dijo Pablo Sobron, fundador de Impossible Sensing. “La capacidad de ver cosas importantes tanto en las plantas como en el suelo y las raíces”.”

Sobron y su equipo de científicos en San Luis están desarrollando el segundo prototipo de un sensor diseñado para ser montado en la parte trasera de una sembradora. Este sensor permitirá a los agricultores ver información en tiempo real sobre los niveles de nutrientes, la salud del suelo, las condiciones del agua y otros factores que afectan a cada planta mientras recorren sus campos.

“Creemos que un conocimiento más preciso de qué áreas de la finca necesitan más o menos fertilizante ayudará a los agricultores a aplicar la cantidad adecuada”, dijo Sobron. “El verdadero valor y la necesidad radican en brindar información y conocimientos, indicando qué hacer y cuándo”.”

Estos datos deberían ayudar a los agricultores a tomar decisiones que no solo mejoren sus beneficios, sino que también reduzcan el uso excesivo de fertilizantes y productos químicos, y permitan un riego más preciso.

Sin embargo, Sobron reconoció que los avances en la agricultura de precisión aún no han transformado por completo la agricultura.

“No está a la altura de las expectativas generadas por su publicidad”, afirmó.

Probablemente pasarán años antes de que herramientas prometedoras, como los láseres, se adopten en miles, y mucho menos en millones, de hectáreas agrícolas.

“Experimentar conlleva riesgos”, afirmó Bill Leigh, un agricultor del condado de Marshall, Illinois, que cultiva cerca de 2200 acres de maíz y soja junto a su hermano. Desde que comenzó a principios de la década de 1980, Leigh ha ido incorporando gradualmente herramientas de precisión a su maquinaria, lo que le ha permitido sembrar semillas y aplicar fertilizantes, herbicidas y fungicidas de manera más eficiente.

Pero este cambio ha sido lento, explicó.

“No es un salto de cabeza, es un proceso”, dijo Leigh. “Es demasiado caro y hay demasiado en juego como para dar ese salto y darse cuenta de que al final no hay una plataforma de salto de altura, sino un trozo de hormigón”.”

En algunos casos, las nuevas tecnologías agrícolas pueden costar más de 100 000. Leigh está dispuesto a realizar dichas inversiones si percibe una rentabilidad económica. Esta consideración financiera es crucial, ya que muchas explotaciones agrícolas operan con márgenes de beneficio muy ajustados.

Según Chad Zimmerman, director de BioSTL Agrifood, todavía existe una brecha entre la nueva tecnología disponible y los agricultores que la utilizan, porque muchos no pueden permitirse el lujo de probar algo nuevo en todos sus campos.

“No podemos pedirles que asuman más riesgos, que simplemente reduzcan sus ganancias para lograr el objetivo de otra persona”, dijo Zimmerman.

Esto presiona a las empresas para que demuestren que su tecnología de agricultura de precisión realmente funciona. Muchas están trabajando en ello, señaló Alison Doyle, directora asociada del Parque de Investigación de la Universidad Estatal de Iowa.

“Muchas empresas agrícolas se están posicionando más en el ámbito tecnológico que en la agricultura tradicional”, dijo Doyle.

La mano de obra es un factor importante. Hoy en día hay menos trabajadores agrícolas que en el pasado, y las explotaciones actuales son mucho más grandes, añadió Doyle.

“Cuando se tiene una operación de ese tamaño, con los precios de las materias primas y los insumos en los niveles actuales, se busca un pequeño margen de beneficio donde sea posible”, dijo. “Por lo tanto, estas herramientas de precisión se vuelven necesarias”.”

¿Cómo está contribuyendo la SDSU a la revolución de la agricultura de precisión en el estado?

La Universidad Estatal de Dakota del Sur (SDSU) fue pionera en un programa que enseña y ayuda a los agricultores a utilizar la agricultura de precisión.

En Brookings, Dakota del Sur, el nuevo programa de agricultura de precisión de la SDSU ha logrado incentivar a los agricultores locales y de otros estados del Medio Oeste a adoptar más tecnología en sus explotaciones. Sin embargo, los agricultores de otros estados están tardando más en adoptar esta tecnología.

La SDSU se convirtió en la primera universidad del país en establecer un programa que educa y ayuda a los agricultores a utilizar la agricultura de precisión, que es la ciencia de integrar nuevas tecnologías y métodos tradicionales para mejorar la eficiencia operativa, lo que conlleva un aumento del rendimiento de los cultivos y la minimización de los efectos ambientales.

Por ejemplo, la utilización de satélites de posicionamiento global ayuda a dirigir los productos químicos y fertilizantes precisamente donde más se necesitan.

Ali Mirzakhani Nafchi, profesor adjunto del centro de agricultura de precisión, mencionó que la escuela está trabajando para aumentar el uso de esta tecnología a través de la educación y la investigación, con el fin de hacerla más práctica para los agricultores.

“Soy muy optimista de que va a funcionar. Y veremos los cambios no solo en Dakota del Sur, sino en todo el país y en el mundo”, dijo Nafichi.

Dakota del Sur tiene uno de los porcentajes de uso más altos, con 531.000 agricultores que utilizan tecnología de agricultura de precisión, según un estudio del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

En otros estados del Medio Oeste, como Dakota del Norte, Iowa, Illinois y Nebraska, más de la mitad de los agricultores utilizan la agricultura de precisión, según un estudio realizado por la Escuela de Administración y Economía Ness de la SDSU.

Sin embargo, a nivel nacional, solo el 271% de los agricultores utilizan prácticas de agricultura de precisión para gestionar sus cultivos o ganado, según constata el estudio de Ness.

Beneficios y desafíos de la agricultura de precisión para su adopción.

Las tecnologías de agricultura de precisión están ganando popularidad entre los agricultores. El guiado automático en la maquinaria es una tecnología muy utilizada, ya que permite a los agricultores dirigir sus máquinas sin necesidad de hacerlo manualmente. Otra tecnología importante es la georreferenciación, que consiste en tomar imágenes digitales para determinar la ubicación exacta de los cultivos.

Beneficios y desafíos de la agricultura de precisión para su adopción.

Las imágenes satelitales también se utilizan ampliamente; según un estudio de Ness, casi 601 millones de agricultores las han probado. Esta tecnología les permite visualizar sus campos desde arriba. Un estudio de la Asociación de Fabricantes de Equipos (AEM) muestra que las tecnologías de agricultura de precisión suelen aumentar la producción de cultivos en un 41% y mejorar la eficiencia de la aplicación de fertilizantes en un 71%. Además, la agricultura de precisión reduce el uso de herbicidas, pesticidas, combustibles fósiles y agua.

Sin embargo, a pesar de los beneficios que supone mejorar la rentabilidad y los rendimientos, factores como el coste y la falta de conocimientos generales sobre la agricultura de precisión han impedido que muchos agricultores utilicen estas tecnologías tan ampliamente como se esperaba.

Anna Karels, estudiante del centro de agricultura de precisión, comentó que, si bien se necesita dinero para empezar, a la larga supone un ahorro.

“Creo que a muchos agricultores les cuesta entender que, sí, puede que aumenten sus costes iniciales, pero que a la larga resulta rentable”, dijo Karels.

Nafchi mencionó que reducir la tarifa inicial incentivará a más agricultores a utilizar la tecnología.

“Los costos iniciales para la aplicación de tarifas variables son demasiado altos”, dijo Nafchi. “Imaginen si conseguimos ayuda. Quizás podríamos abaratarlo, reducir los costos iniciales o simplemente ofrecerles un incentivo, una inversión, y pedirles que lo prueben. Y entonces verían que el retorno de su inversión es realmente bueno. Soy muy optimista y creo que lo usarán”.”

Si los costos iniciales son demasiado altos para algunos agricultores, existen programas de ayuda. Según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de los Estados Unidos, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) destinaron casi 1.200 millones de dólares a la investigación y el desarrollo de la agricultura de precisión entre 2017 y 2021.

Otra razón para las bajas tasas de adopción es la falta de conocimiento sobre la nueva tecnología. Sin embargo, los agricultores de Dakota del Sur tienen opciones para obtener más información.

“Los concesionarios, como John Deere, organizan muchos cursos donde enseñan a los agricultores cómo usarlo”, dijo Karels.

El Centro de Agricultura de Precisión Raven

El Centro de Agricultura de Precisión Raven se creó para ayudar a los estudiantes de esta especialidad a aprender sobre agricultura de precisión de forma práctica.

El edificio cuenta con salas equipadas con maquinaria y productos de agricultura de precisión que los estudiantes utilizan para el aprendizaje práctico. Se inauguró en agosto de 2021, con un costo de 1.044.000 millones de dólares, convirtiéndose así en el primer programa de agricultura de precisión del país.

El Centro de Agricultura de Precisión Raven

“Queremos llevar nuestro programa de agricultura de precisión al siguiente nivel y mejorar las experiencias de nuestros estudiantes”, dijo Muthukumarappan.

El departamento necesita seguir implementando cambios para mantenerse al día con las nuevas tecnologías. Según algunos estudiantes, este es un aspecto en el que el programa puede mejorar.

“El programa de agricultura de precisión tendrá que evolucionar constantemente para adaptarse a todas las nuevas tecnologías que van surgiendo. Y creo que la SDSU podría mejorar un poco en ese sentido”, dijo Karels.

Esto es algo en lo que el programa está trabajando.

Uno de los cambios consiste en añadir más especializaciones para recopilar más datos sobre agricultura de precisión.

“Anteriormente, teníamos una sola receta para todos los estudiantes inscritos en el programa de agricultura de precisión, lo que significaba que combinábamos agronomía y tecnologías para crear un programa sólido”, dijo Muthukumarappan. “Ahora, lo estamos haciendo más accesible. Y tenemos tres itinerarios diferentes. Uno es para tecnología. Otro es para agronomía. Y el tercero es para datos y sistemas de control electrónico”.”

“Actualmente, nuestros nuevos profesores están trabajando en el desarrollo de biosensores y vehículos no tripulados”, dijo Muthukumarappan.

El objetivo del programa es llevar a cabo más investigaciones que hagan que la agricultura de precisión sea más práctica para los agricultores, lo que a su vez podría aumentar las tasas de adopción.

El programa busca aumentar las tasas de inscripción en 20% en los próximos cinco años para que este objetivo sea alcanzable. La misión de SDSU es simplificar esta tecnología y hacerla más práctica para los agricultores, dijo Nafchi.

Actualmente, el programa cuenta con 66 estudiantes.

“Contamos con excelentes recursos como edificio. Sin embargo, nos faltaban profesores y personal para llevar a cabo actividades, ofrecer servicios e investigar en este espacio”, dijo Muthukumarappan. “En los últimos dos años, pudimos contratar a tres nuevos profesores para realizar investigaciones de alto nivel, atraer más fondos para la investigación y contribuir al crecimiento de nuestro programa de investigación”.”


Fuente: South Dakota News Watch

Mapas de Zonas de Manejo y Agricultores de Maíz: ¿Qué Tanto Importan?

Durante análisis que abarcan varios años, los investigadores han comprobado si los mapas de zonas de gestión basados en las condiciones del suelo, la topografía u otras características del paisaje pueden predecir de forma fiable qué partes de un campo de maíz se beneficiarán más de un aumento en las tasas de siembra o en la aplicación de nitrógeno.

El estudio reveló que, contrariamente a lo que se suele creer, la respuesta de los cultivos a los mismos insumos varía significativamente de un año a otro. El factor más impredecible, el clima, pareció tener el mayor impacto en la respuesta de los cultivos a estos insumos. Sin embargo, los agricultores aún pueden tomar medidas para gestionar los efectos del clima en sus cultivos.

La elaboración de mapas de zonas de gestión surgió debido al creciente interés en la agricultura digital: el uso de nuevas tecnologías de recopilación y análisis de datos para comprender mejor la interacción de los factores que afectan al rendimiento de los cultivos, explicó Nicolas Martin, profesor de ciencias agrícolas de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, quien realizó el análisis junto con el ex investigador postdoctoral Carlos Agustín Alesso.

Estos métodos implican el uso de sensores de campo, datos satelitales y otras herramientas digitales para monitorear cómo responden los cultivos a las condiciones locales, los fertilizantes, las dosis de siembra y otros insumos. El objetivo es minimizar las prácticas derrochadoras o destructivas y maximizar el rendimiento, agregó Martin.

El estudio reciente empleó un método único para validar las predicciones de los mapas de zonas de gestión.

“Utilizamos nuestra maquinaria agrícola como impresora, generando una mezcla de insumos similar a un edredón de varios colores”, explicó Martin. “Llevamos a cabo nuestro experimento en múltiples sitios, empleando un diseño completamente aleatorio”.”

Los investigadores llevaron a cabo su estudio en siete sitios típicos de producción de maíz sin riego en Illinois. Cada sitio se dividió en numerosas parcelas. A cada parcela se le asignaron aleatoriamente diferentes dosis de siembra de maíz y de aplicación de nitrógeno.

Además, los investigadores midieron la composición del suelo, la topografía y otras características del paisaje específicas de cada sitio. Estandarizaron todas las variables, excepto las condiciones climáticas, en todos los campos. Este estudio se realizó entre 2016 y 2021.

Los investigadores evaluaron el rendimiento de cada parcela en el momento de la cosecha durante varios años. Esto les ayudó a identificar qué parcelas respondían mejor a diferentes insumos cada año. Emplearon un algoritmo avanzado de bosque aleatorio para determinar qué factores —como las condiciones climáticas, las características del suelo o la pendiente— predecían con mayor precisión si aumentar la aplicación de nitrógeno o utilizar una mayor densidad de siembra incrementaría los rendimientos.

Martin explicó que las variables climáticas son los factores principales que influyen en los patrones espaciales de respuesta al nitrógeno o a las dosis de siembra, seguidos de cerca por las características del paisaje y del suelo. Además, señaló que estas respuestas varían anualmente debido a los efectos climáticos, lo que genera inconsistencia, al menos en los campos que examinamos.

“Esto significa que una parcela que responde bien a una mayor dosis de nitrógeno un año podría no responder igual de bien la próxima vez que se siembre maíz”, explicó. “Esto hace que el concepto de mapeo de zonas de manejo sea un predictor poco fiable de la respuesta de los cultivos a los insumos”.”

“Creemos que estos hallazgos pueden explicar en parte por qué las tecnologías de agricultura de precisión no han sido adoptadas de forma uniforme por los agricultores”, dijo Martin.

Los investigadores creen que recopilar más datos durante varios años y utilizar mejores herramientas para el análisis in situ podría mejorar la precisión de la elaboración de mapas de zonas de gestión.

Esta investigación fue financiada por el Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y el Instituto Nacional de Alimentación y Agricultura.

wpChatIcon
wpChatIcon

    Solicita una demostración / consulta gratuita de GeoPard








    Al hacer clic en el botón aceptas nuestra Política de privacidad. Lo necesitamos para responder a tu solicitud.

      Suscríbase a


      Al hacer clic en el botón aceptas nuestra Política de privacidad

        Envíenos información


        Al hacer clic en el botón aceptas nuestra Política de privacidad