Durante los próximos cuatro años, los científicos planean emplear sensores automatizados e inteligencia artificial para evaluar la eficacia de las iniciativas de restauración ambiental en las explotaciones agrícolas y de las turberas.
El Centro Británico de Ecología e Hidrología (UKCEH) instalará estaciones de monitoreo de la biodiversidad alimentadas por energía solar, equipadas con cámaras trampa y equipos de grabación acústica, en las granjas.
Estas estaciones estarán ubicadas estratégicamente en áreas donde se practica la reducción de emisiones, la mejora de la captura de carbono y el apoyo a la vida silvestre, como por ejemplo, en sistemas agroforestales y prados de heno de flores silvestres.
Estas estaciones de monitoreo permitirán medir el impacto de estos programas en las poblaciones de especies, comparando áreas de la granja con y sin medidas agroambientales.
Además, estas estaciones estarán ubicadas en zonas de turberas degradadas para contrastar las poblaciones de especies en granjas drenadas con fines agrícolas con sitios vecinos donde los esfuerzos de rehumidificación están creando hábitats de humedales que promueven la biodiversidad y capturan dióxido de carbono de la atmósfera.
Para identificar las especies, los investigadores utilizarán software de inteligencia artificial capaz de reconocerlas a partir de fotografías o grabaciones de vocalizaciones. Este estudio forma parte de AgZero+, un programa de investigación de cinco años liderado por UKCEH, cuyo objetivo es apoyar la transición del Reino Unido hacia su nuevo sistema de apoyo a la agricultura.
El profesor Richard Pywell, del UKCEH, que lidera el programa, declaró: "Aprovechando la tecnología de vanguardia, observaremos especies en granjas que implementan diversas prácticas de cultivo y manejo de la tierra para mostrar el impacto de varios sistemas agrícolas y medidas agroambientales en las poblaciones".“
“Nuestros esfuerzos de monitoreo proporcionarán evidencia científica crucial para dar forma a políticas y prácticas de gestión sostenible de la tierra que fomenten la biodiversidad, combatan el cambio climático y mejoren la producción de cultivos”, agregó.
El estudio se llevará a cabo en cuatro pares de explotaciones agrícolas ubicadas en Dorset, Wiltshire, Oxfordshire y Northamptonshire. Su objetivo es comparar los efectos de los programas agroambientales en estas explotaciones.
Además, el estudio evaluará dos zonas de turberas en Cambridgeshire: una que se cultiva activamente y otra que está en proceso de restauración.
UKCEH tiene previsto desplegar las estaciones de monitorización automatizadas en otros lugares de Inglaterra cada año, de marzo a octubre de 2024, 2025 y 2026.
El Dr. Tom August, ecólogo computacional del UKCEH y responsable del despliegue de las estaciones de monitorización, destacó el impacto transformador de las nuevas tecnologías de sensores e inteligencia artificial en la monitorización de la biodiversidad.
“Gracias a las estaciones automatizadas de monitoreo de la biodiversidad alimentadas por energía solar, ahora podemos observar la vida silvestre de forma continua en lugares remotos sin necesidad de estar físicamente presentes en el sitio”, explicó el Dr. August.
Añadió: "Las tecnologías de IA nos permiten procesar la enorme cantidad de imágenes y grabaciones generadas por estas estaciones de forma mucho más eficiente que con los esfuerzos humanos".“
Una vez finalizado el estudio de cuatro años, UKCEH presentará sus conclusiones, mientras que los datos preliminares estarán disponibles durante el transcurso del proyecto.















