Investigadores de Bayerische Landesanstalt für Landwirtschaft (LfL) y GeoPard Agriculture colaboraron para analizar la viabilidad económica de los sistemas de cultivo intercalado en franjas para una agricultura sostenible. Compartieron sus hallazgos en el evento de la Universidad de Hohenheim sobre “Promoción de la biodiversidad mediante la agricultura digital”, centrado en las prácticas agrícolas ecológicas y su impacto financiero.
Su proyecto, “Cultivos del Futuro”, buscaba explorar nuevas formas de cultivo, con especial énfasis en el cultivo intercalado en franjas. Esta técnica consiste en cultivar diferentes cultivos uno al lado del otro en franjas dentro del mismo campo, lo que podría reducir la necesidad de productos químicos y aumentar la biodiversidad. Los investigadores querían encontrar maneras de hacer que la agricultura fuera más ecológica sin dejar de ser rentable para los agricultores.
Esta colaboración, liderada por Olivia Spykman y Markus Gandorfer de LfL, junto con Victoria Sorokina de GeoPard, comenzó durante el programa EIT Food Accelerator. Aprovechando sus conocimientos en agricultura, herramientas digitales y análisis de datos, se propusieron estudiar el aspecto económico de las prácticas agrícolas sostenibles.
Mientras Al abordar la reducción de insumos sintéticos y el aumento de la biodiversidad, constataron que el potencial ecológico del cultivo intercalado en franjas está bien documentado. Sin embargo, su mecanización y la rentabilidad laboral, especialmente con equipos autónomos, requieren una evaluación más exhaustiva.
Descubrieron que los agricultores no estaban seguros de su viabilidad, especialmente con la nueva tecnología. Para abordar esta cuestión, hablaron con los agricultores en un laboratorio de campo de cultivo intercalado en franjas para comprender sus inquietudes y comunicarse mejor con ellos.
Además, los cambios en el paisaje pueden generar dudas entre los agricultores, por lo que es importante brindarles información clara desde el principio. Por lo tanto, las herramientas digitales, como las visualizaciones, pueden facilitar la comunicación entre los agricultores y sus comunidades, fomentando la aceptación y el aprecio por las transformaciones del paisaje que benefician el medio ambiente.
Por ejemplo, en Nueva Zelanda, los agricultores utilizaron gafas de realidad virtual (RV) para visualizar áreas aptas para la reforestación, lo que facilitó la planificación a escala agrícola al ilustrar los impactos en la rentabilidad de la explotación, la estética del paisaje y las comunidades rurales. Estas visualizaciones pueden mejorar la comprensión y el interés de los agricultores en los cambios del paisaje, aunque la implementación exitosa también depende de la confianza que tengan en sí mismos.
De manera similar, en esta investigación se utilizó el programa en la nube GeoPard para analizar un sistema de producción de cultivos intercalados en franjas desde múltiples perspectivas. Las ecuaciones de GeoPard se parametrizaron con datos empíricos del proyecto Future Crop Farming. Los resultados iniciales incluyen visualizaciones de la aplicación de herbicidas y nitrógeno, así como del rendimiento obtenido, y se prevén cálculos más complejos.
Además, el sistema integró varias fuentes de datos, entre ellas:
- Rendimiento y conjuntos de datos de entrada aplicados
- Información sobre precios de cultivos y productos fitosanitarios (proporcionada por el usuario)
- Imágenes satelitales (Sentinel-2, Landsat, Planet)
- Datos topográficos
- Mapas de zonas con datos históricos disponibles en GeoPard
Mientras tanto, las principales técnicas utilizadas consistieron en el análisis espacial y el manejo eficiente de datos espaciales mediante el marco NumPy. Los datos se obtuvieron de archivos .xlsx y .shp. Sin embargo, el archivo shapefile carecía de detalles específicos sobre las franjas individuales, lo que hizo necesaria la integración de diversos formatos de datos.
GeoPard facilitó la organización espacial de los datos para vincular los detalles específicos de cada franja con sus respectivas ubicaciones en el campo. Por lo tanto, el conjunto de datos integrado, que muestra las franjas, constituyó la base para el análisis descriptivo de los ensayos en GeoPard.
Si bien la investigación no analizó la aplicación de insumos a tasa variable, el mapeo de alta resolución de GeoPard (tamaño de píxel: 3 × 3 metros) permitió una visualización detallada a nivel de píxel, lo que añadió complejidad. Este mapeo detallado es valioso para futuras aplicaciones, como la combinación de múltiples capas o la integración de información espacialmente variable, como los "perfiles de rendimiento" basados en datos de rendimiento a pequeña escala recopilados por las cosechadoras de parcelas en el proyecto de investigación.
Los investigadores también han descubierto que, si bien GeoPard se ha utilizado principalmente para funciones descriptivas, tiene el potencial de generar visualizaciones más complejas. Por ejemplo, la incorporación de datos de rendimiento y precios a nivel de subfranja podría ayudar a crear mapas de rentabilidad, mostrando los efectos de borde entre franjas de cultivo vecinas.
Además, la integración de datos económicos laborales podría revelar los impactos de la reducción de las economías de escala para promover la biodiversidad. Dichos datos pueden ayudar a la elaboración de modelos de escenarios, permitiendo explorar diversas rotaciones de cultivos, anchos de franjas y tipos de mecanización, centrándose en los resultados específicos de cada campo para mejorar la gestión agrícola y la toma de decisiones.
Por lo tanto, el sistema podría funcionar como un gemelo digital, con transferencia de datos en tiempo real desde la maquinaria y los sensores de campo a GeoPard, una capacidad que ya se puede lograr con algunas tecnologías comerciales y datos satelitales. Sin embargo, las inquietudes de los agricultores sobre la compatibilidad tecnológica resaltan la necesidad de integrar fuentes de datos adicionales para una mayor aplicabilidad.





































