La deficiencia de nitrógeno en las plantas se produce cuando no reciben un aporte adecuado de este nutriente del suelo o de su entorno. Es una de las deficiencias nutricionales más comunes y puede provocar retraso en el crecimiento, amarillamiento de las hojas (clorosis) y una disminución general de la vitalidad de la planta.
¿Qué es el nitrógeno y cuál es su función en la producción de cultivos?
El nitrógeno es un elemento químico esencial para el crecimiento y desarrollo de plantas, animales y muchos otros organismos. Se representa con el símbolo “N” en la tabla periódica y tiene un número atómico de 7.
El nitrógeno es esencial para la vida vegetal, ya que se requiere para producir clorofila, fundamental para la fotosíntesis, proceso mediante el cual las plantas obtienen su alimento. Además, el nitrógeno es necesario para el crecimiento de la planta, puesto que actúa como componente básico para la formación de aminoácidos, proteínas de membrana, ADN, enzimas, la mayoría de las coenzimas, auxinas y citoquininas, así como para la propia célula.
Por ello, es fundamental tomar medidas para evitar y gestionar eficazmente la deficiencia de nitrógeno en las plantas, que en última instancia ralentiza el crecimiento y reduce los rendimientos. Por otro lado, la fijación de nitrógeno y un suministro adecuado de este nutriente son necesarios para mantener un desarrollo saludable de las plantas y maximizar la producción.
Otra desventaja importante es que da como resultado menores cantidades de proteína en cereales como el maíz y el trigo.
¿Qué es la deficiencia de nitrógeno en las plantas?
La falta de nitrógeno en las plantas se denomina deficiencia de nitrógeno. Esta deficiencia puede producirse cuando se introducen en el suelo materiales orgánicos con un alto contenido de carbono.
Un ejemplo de esto sería el aserrín. Las plantas no pueden obtener nitrógeno porque es consumido por los microbios del suelo, por lo que pueden continuar su labor de descomponer las fuentes de carbono.
Esta práctica se denomina "robar" el nitrógeno del suelo y puede afectar a casi todo tipo de hortalizas, excepto a las leguminosas fijadoras de nitrógeno.
El desarrollo de deficiencias puede evitarse aplicando estiércol al follaje de las plantas o cubriéndolas con recortes de césped.
La siembra de cultivos de abono verde, como centeno forrajero o cizaña de invierno, para cubrir el suelo durante el invierno puede ayudar a evitar la pérdida de nitrógeno. Por el contrario, los abonos verdes leguminosos, como la cizaña de invierno, fijan el nitrógeno adicional de la atmósfera.
Causas de la deficiencia de nitrógeno en las plantas
Las principales causas de deficiencia de nitrógeno en las plantas incluyen:
- La deficiencia de nitrógeno es común en suelos arenosos, bien drenados y de rápida lixiviación.
- El riego excesivo, tanto por aspersión como por lluvia, provoca deficiencia de nitrógeno en las plantas.
- Una correcta aireación del suelo proporciona suficiente O2 a los microorganismos fijadores de nitrógeno aerobios y facultativos, evitando así la deficiencia de nitrógeno. Sin embargo, las bacterias desnitrificantes consumen NO2/NO3 en suelos con bajo contenido de oxígeno. Una aireación deficiente también transforma los nitratos útiles para las plantas en N2O, un gas de efecto invernadero.
- La temperatura influye en la solubilidad de los nutrientes y la actividad microbiana, liberando nitrógeno disponible para las plantas. Una temperatura más baja del suelo reduce la nutrición de los cultivos.
- Los altos niveles de cloruros de zinc, magnesio y potasio provocan deficiencia de nitrógeno en las plantas.
- Debido a la presión osmótica, la salinidad del suelo reduce la absorción de nitrógeno.
- Un pH alto o bajo afecta la disponibilidad de nitrógeno para los cultivos.
- Las raíces dañadas o afectadas no absorben los nutrientes adecuadamente cuando están infectadas por plagas o enfermedades.
- En última instancia, influye en la absorción de nitrógeno.
- La alta solubilidad del nitrógeno favorece la deficiencia de nitrógeno en las plantas, ya que se elimina fácilmente con el agua.
- La materia orgánica es vital para el nitrógeno; por lo tanto, los niveles bajos sugieren una baja disponibilidad de nitrógeno para las plantas.
¿Cómo se puede diagnosticar la deficiencia de nitrógeno en las plantas?
No debería sorprender que los primeros indicios de deficiencia en las plantas suelan ser señales de mala salud. A continuación, se presenta una lista de los síntomas visuales más típicos relacionados con una ingesta insuficiente de nitrógeno:
- Las hojas inferiores son amarillas, mientras que las superiores de la planta son de un tono verde más claro.
- Brotes o ramas poco desarrollados.
- Es posible que puedas distinguir patrones de color púrpura en los tallos de algunos tipos de plantas.
- Con el paso del tiempo, las hojas acabarán poniéndose marrones, marchitándose y cayéndose.
- Habrá una disminución en la floración y la fructificación.
- Retraso en el crecimiento de las plantas.
- Ralentizar la producción de hojas nuevas.
- Si se permite que esta escasez continúe, tendrá un impacto significativo en la producción agrícola.
Sin embargo, antes de tratar la deficiencia de nitrógeno en las plantas, es fundamental tener en cuenta que los signos visuales de muchas otras deficiencias de nutrientes son similares.
¿Cómo corregir la deficiencia de nitrógeno en las plantas y el suelo?
La deficiencia de nitrógeno puede tener efectos perjudiciales sobre el crecimiento y la productividad de las plantas, pero con las estrategias adecuadas, se puede abordar de manera eficaz.
Mediante la implementación de un enfoque integral que incluye análisis de suelo, incorporación de materia orgánica, fertilización equilibrada, cultivos de cobertura leguminosos, alimentación foliar y rotación de cultivos, los jardineros y agricultores pueden corregir con éxito la deficiencia de nitrógeno en las plantas.
1. Análisis del suelo: Antes de implementar cualquier medida correctiva, es fundamental realizar un análisis de suelo para evaluar los niveles de nutrientes, incluido el nitrógeno. El análisis de suelo proporciona información valiosa sobre la composición actual de nutrientes y permite realizar los ajustes necesarios.
2. Materia orgánica y compostLa incorporación de materia orgánica al suelo es una solución eficaz a largo plazo para la deficiencia de nitrógeno. Los materiales orgánicos, como el compost, el estiércol y los cultivos de cobertura, contienen nitrógeno en formas orgánicas que se liberan gradualmente en el suelo, proporcionando una fuente sostenida de nutrientes.
3. Fertilización equilibradaLa aplicación de fertilizantes ricos en nitrógeno puede corregir rápidamente la deficiencia de este elemento. Sin embargo, es fundamental mantener un equilibrio y evitar la sobrefertilización, ya que el exceso de nitrógeno puede provocar contaminación ambiental y desequilibrios en el crecimiento de las plantas. Consulte a un profesional o siga las recomendaciones de un análisis de suelo para determinar la cantidad adecuada de fertilizante nitrogenado necesaria.
4. Cultivos de cobertura leguminososLa incorporación de cultivos de cobertura leguminosos, como el trébol o la alfalfa, a la rotación de cultivos puede mejorar la disponibilidad de nitrógeno en el suelo. Las leguminosas tienen la capacidad única de establecer relaciones simbióticas con bacterias fijadoras de nitrógeno, convirtiendo el nitrógeno atmosférico en una forma utilizable por las plantas.
5. Alimentación foliarEn los casos en que se requiere una acción inmediata, los tratamientos foliares pueden proporcionar una solución temporal para las plantas con deficiencia de nitrógeno. Los fertilizantes ricos en nitrógeno en forma líquida se pueden aplicar directamente a las hojas, lo que permite una rápida absorción y corrige la deficiencia a corto plazo.
6. Rotación de cultivosLa rotación de cultivos que requieren nitrógeno con plantas fijadoras de nitrógeno o cultivos de cobertura puede ayudar a mantener la fertilidad del suelo y minimizar la aparición de deficiencias de nitrógeno. Esta práctica previene el agotamiento de nutrientes al diversificar las especies vegetales y sus requerimientos nutricionales.
Nitrógeno de tasa variable (VRN): ¿Cómo funciona?
Gracias a los avances tecnológicos en teledetección, el estado nutricional de nitrógeno de los cultivos en un campo puede medirse con precisión mediante la aplicación de fertilizantes. Esta tecnología guía al aplicador, equipado con GPS, para que aplique la cantidad correcta de fertilizante al ritmo óptimo mientras recorre el campo.
En el esparcidor de fertilizante hay sensores que monitorean la reflexión de la luz en el cultivo a diferentes longitudes de onda, las cuales son importantes para la concentración de clorofila y la biomasa del cultivo. Cada uno de estos sensores recibe su propia fuente de luz, lo que les permite funcionar independientemente del entorno lumínico.
La demanda de nitrógeno se calcula cada segundo mediante un ordenador utilizando algoritmos creados a partir de datos recopilados durante ensayos de campo. Esta información se envía a un aplicador o pulverizador de dosis variable, que ajusta rápidamente la cantidad de fertilizante aplicada en el terreno.
Los beneficios de VRN
A continuación se presentan algunos beneficios considerables del nitrógeno de tasa variable (VRN):
- Un aumento en la rentabilidad total del 4,65 por ciento en promedio.
- Dirigir eficazmente los insumos.
- Mantener e incluso aumentar los niveles de proteína de los cereales.
- Una cubierta vegetal más uniforme.
- Menor probabilidad de enfermarse a causa del alojamiento o de una enfermedad.
- Aumento de la eficiencia en el uso del nitrógeno (eficiencia en el uso del nitrógeno: NUE).
¿Qué son los mapas de fertilizantes nitrogenados?
Es posible realizar una fertilización de tasa variable gracias a los mapas de prescripción. Esto permite optimizar la dosificación del fertilizante, asignando la cantidad adecuada a cada sección del campo. Este es un punto crucial al hablar del uso de fertilizantes nitrogenados en cereales.
La deficiencia de nitrógeno en las plantas provoca una disminución de la producción y la calidad, mientras que un exceso supone un riesgo para el medio ambiente y genera gastos adicionales en las explotaciones agrícolas.
La elaboración de mapas de prescripción implica tres etapas:
- Identificar las zonas del campo que presentan una dosificación de nitrógeno consistente.
- Selección del método de fertilización.
- Determinar la cantidad adecuada de fertilizante nitrogenado que las plantas deben aplicar en cada sección del campo.
¿Cómo calcular el nitrógeno para las plantas en una bolsa de fertilizante?
No se deje engañar por la enorme cantidad de nitrógeno que aparece en el envase del fertilizante; este es el primer dato que se incluye en el análisis NPK. El cálculo del nitrógeno total en un envase de fertilizante se puede realizar estimando la cantidad de nitrógeno en libras por cada mil pies cuadrados.
Multiplicando el peso del saco de fertilizante por el porcentaje de nitrógeno que contiene (el primer dígito de la designación NPK que aparece en la parte frontal del saco), obtendrás la cantidad de nitrógeno en libras. Luego, divide el total de libras de nitrógeno entre la superficie indicada en el saco.
Esto permitirá calcular la cantidad de libras de nitrógeno que las plantas necesitan por cada 1000 pies cuadrados. Cabe destacar que el fertilizante suele venderse en sacos que cubren 5000 o 10 000 pies cuadrados.
Solicitar ayuda a plataformas agrícolas
Es mucho más sencillo solicitar asistencia a plataformas agrícolas como GeoPard. Esto se debe a que ofrecen una variedad de soluciones, que pueden incluir, entre otras, las siguientes:
- Establecer zonas de gestión y elaborar prescripciones y mapas de aplicación de tasa variable puede ayudarle a localizar y controlar los puntos problemáticos de su granja.
- Análisis de datos del suelo (análisis de datos del suelo) para crear mapas de prescripción para la fertilización agrícola de tasa variable y obtener mapas completos de los atributos del suelo.
- Datos de rendimiento Puede utilizarse para tomar decisiones mejor fundamentadas y aumentar la eficiencia del crecimiento.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cómo es posible que haya escasez de nitrógeno en el suelo?
La deficiencia de nitrógeno en el suelo puede deberse a factores naturales como la lixiviación y la volatilización, prácticas de fertilización inadecuadas, la absorción por los cultivos y un bajo contenido de materia orgánica. Es fundamental corregir esta deficiencia mediante una fertilización adecuada, la incorporación de materia orgánica y prácticas agrícolas sostenibles para garantizar un crecimiento y una productividad óptimos de las plantas.
2. ¿Cómo se calcula el nitrógeno en los fertilizantes?
Para calcular la cantidad de nitrógeno en el fertilizante:
- Consulta la etiqueta del fertilizante para conocer el contenido de nitrógeno, representado por los tres números de la proporción NPK. Por ejemplo, si la proporción es 10-10-10, significa que el fertilizante contiene 10% de nitrógeno.
- Determina el peso del fertilizante que piensas usar. Por ejemplo, si tienes 1 kilogramo de fertilizante, 101 TP3T de él (0,1 kilogramos) son nitrógeno.
- Convierte el peso del nitrógeno a una unidad de medida más común, como los gramos. En este caso, 0,1 kilogramos equivalen a 100 gramos de nitrógeno.
- Utilice la cantidad calculada para determinar la dosis de aplicación adecuada según las necesidades específicas de sus plantas, teniendo en cuenta factores como las condiciones del suelo y el crecimiento deseado.
3. ¿Cómo obtienen las plantas nitrógeno? ¿Cómo les ayuda y cómo se produce?
Las plantas no pueden producir nitrógeno directamente. Lo obtienen mediante la absorción en el suelo, la fijación de nitrógeno por bacterias simbióticas en las leguminosas, la descomposición de la materia orgánica y la absorción de fertilizantes. Estos mecanismos proporcionan a las plantas el nitrógeno necesario para su crecimiento y desarrollo.
4. ¿Es móvil el nitrógeno en las plantas?
Sí, el nitrógeno es móvil en las plantas. Puede transportarse fácilmente dentro de la planta desde los tejidos más viejos a los más jóvenes mediante un proceso conocido como translocación. Cuando hay deficiencia de nitrógeno en ciertas partes de la planta, este puede movilizarse desde las hojas más viejas o los órganos de almacenamiento y redistribuirse a las áreas donde se necesita para el crecimiento y desarrollo.
Esta movilidad del nitrógeno permite una asignación eficiente de los recursos y garantiza que las plantas puedan priorizar las funciones esenciales en momentos de disponibilidad limitada de nitrógeno.
5. ¿Cómo calcular el rendimiento del maíz?
Para calcular el rendimiento del maíz, siga estos pasos:
- Mide la longitud de la oreja.Mida la longitud de una muestra representativa de mazorcas de maíz desde la base hasta la punta. Tome varias mediciones y calcule la longitud promedio de la mazorca.
- Contar filas por orejaCuenta el número de hileras en cada mazorca de maíz. Repite el conteo varias veces y calcula el número promedio de hileras por mazorca.
- Juego de medición de granosSeleccione una muestra aleatoria de mazorcas de maíz y cuente el número de granos completamente desarrollados por hilera. Repita este procedimiento con varias mazorcas y calcule el promedio de granos por hilera.
- Determinar el área de cosecha: Medir la superficie del campo o parcela de donde se cosechó el maíz.
Para calcular la cantidad de granos por mazorca, multiplique la longitud promedio de la mazorca por el número promedio de hileras por mazorca. Luego, multiplique el número promedio de granos por hilera por la cantidad de granos por mazorca para obtener la cantidad total de granos. Finalmente, divida la cantidad total de granos entre la superficie cosechada para determinar el rendimiento del maíz, que generalmente se expresa en bushels por acre.





