En el vertiginoso mundo digital actual, la necesidad de mapas topográficos precisos y actualizados es mayor que nunca. Estos mapas —representaciones detalladas de los accidentes geográficos naturales y artificiales de la superficie terrestre— son esenciales para todo, desde la planificación urbana y la gestión de desastres hasta la agricultura y la seguridad nacional.
Sin embargo, muchos países, entre ellos Ucrania, se enfrentan a sistemas cartográficos obsoletos que dificultan el progreso. Un estudio reciente de Stadnikov y sus colegas, publicado en 2025, explora cómo las tecnologías de la información geográfica (TIG), herramientas que recopilan, analizan y visualizan datos espaciales, pueden automatizar la creación y el mantenimiento de mapas topográficos digitales.
La necesidad crítica de mapas topográficos modernos
Los mapas topográficos son más que simples dibujos de paisajes: son herramientas fundamentales para la toma de decisiones. Estos mapas utilizan curvas de nivel, símbolos y colores para representar la elevación, los cuerpos de agua, las carreteras y la vegetación, proporcionando una perspectiva tridimensional del terreno.
En Ucrania, más de 701 toneladas de estos mapas datan de la era soviética y fueron diseñados principalmente para uso militar. Estos mapas obsoletos carecen de detalles cruciales para las necesidades modernas, como la elevación del terreno para la modelización de inundaciones o los límites de las propiedades para el desarrollo urbano.
Peor aún, en los últimos cinco años se han actualizado menos de 101 TP3T de mapas, a pesar de la obligación legal de revisarlos cada cinco años. Este retraso tiene consecuencias reales.
Por ejemplo, los mapas obsoletos complican los esfuerzos para reconstruir las ciudades dañadas por la guerra o predecir los deslizamientos de tierra —desastres naturales que ocurren cuando el suelo y las rocas se deslizan por las laderas— que le cuestan a Ucrania unos 1.200 millones de dólares anuales en daños a la infraestructura.
El estudio subraya que modernizar estos mapas no es solo una mejora técnica, sino una necesidad para la estabilidad económica y social.
¿Qué es la cartografía topográfica digital automatizada?
La cartografía topográfica digital automatizada se refiere al uso de tecnologías avanzadas y sistemas de software para crear, actualizar y mantener representaciones detalladas de las características de la superficie terrestre, como la elevación, el terreno, las masas de agua y las estructuras construidas por el hombre, con una mínima intervención humana.
A diferencia de los métodos tradicionales que dependen del levantamiento topográfico y el dibujo manual, ADTM aprovecha tecnologías avanzadas, como los Sistemas de Información Geográfica (SIG), los drones, el LiDAR (detección y medición de luz), las imágenes satelitales y la inteligencia artificial (IA), para generar mapas altamente precisos, dinámicos y escalables con una mínima intervención humana.
Este enfoque está revolucionando sectores como la planificación urbana, la agricultura, la gestión de desastres y la seguridad nacional. Por ejemplo, un informe del Banco Mundial de 2023 estima que los países que adoptan ADTM han reducido los costos de actualización de mapas entre 40 y 601 TP3T y han acelerado los plazos de los proyectos en 701 TP3T en comparación con los métodos manuales.
En Ucrania, donde más de 701 toneladas de mapas topográficos siguen desactualizados, el ADTM se considera una herramienta fundamental para la reconstrucción de posguerra y la recuperación económica.
Cómo funcionan los sistemas de información geográfica (SIG)
En el corazón de la cartografía moderna —la ciencia y el arte de la elaboración de mapas— se encuentran los Sistemas de Información Geográfica (SIG). Estos sistemas combinan hardware, software, datos y métodos para procesar información espacial, es decir, datos vinculados a ubicaciones geográficas. La investigación divide los SIG en cuatro partes clave.
- En primer lugar, Dispositivos como drones (vehículos aéreos no tripulados o VANT), satélites y escáneres de alta resolución recopilan datos brutos. Los drones, por ejemplo, pueden capturar imágenes detalladas de paisajes a una fracción del costo de los métodos tradicionales.
- Segundo, Para ello, programas como ArcGIS (una herramienta premium para modelado complejo) o QGIS (una alternativa gratuita de código abierto) procesan estos datos, convirtiendo las imágenes en mapas editables.
- Tercero, Los datos en sí incluyen detalles espaciales como coordenadas y elevaciones, así como información de atributos: datos descriptivos como el uso del suelo, la densidad de población o el tipo de suelo.
- Finalmente, Metodologías como la vectorización —el proceso de convertir imágenes rasterizadas (formatos basados en píxeles como JPEG) en formatos vectoriales (trazados y formas editables)— y el análisis espacial automatizan tareas que antes requerían trabajo manual. En conjunto, estos componentes permiten una elaboración de mapas más rápida y precisa.
Superación de las barreras legales y tecnológicas en la elaboración de mapas
El camino de Ucrania hacia la cartografía moderna está plagado de desafíos. Leyes estrictas, como la de 1998 Ley sobre actividades topográficas, geodésicas y cartográficas—una normativa que rige la creación y actualización de mapas— exige que todo trabajo cartográfico se registre en el StateGeoCadastre, la autoridad geoespacial nacional de Ucrania.
Si bien esto garantiza el control de calidad, también genera demoras burocráticas. Desde 2022, la ley marcial ha añadido otra capa de complejidad: los estudios aéreos ahora requieren permisos del Servicio de Seguridad de Ucrania, un proceso que puede tardar entre tres y seis meses.
Además, el acceso a los geoportales de la Infraestructura Nacional de Datos Geoespaciales (plataformas en línea que alojan mapas y conjuntos de datos espaciales) está restringido a usuarios verificados, lo que limita la participación pública.
En el ámbito tecnológico, las agencias gubernamentales suelen utilizar software y sistemas de clasificación incompatibles. Por ejemplo, una agencia podría usar ArcGIS mientras que otra depende de AutoCAD Map, lo que genera duplicación de datos 30% y desperdicio de recursos.
Esta fragmentación le cuesta a Ucrania aproximadamente 1.045 millones de dólares anuales en trabajo de campo redundante, donde la misma zona es inspeccionada varias veces por diferentes equipos.
Los drones están revolucionando la recopilación de datos topográficos.
Uno de los hallazgos más prometedores del estudio es el uso de drones, o vehículos aéreos no tripulados (VANT), para recopilar datos. Los VANT son aeronaves controladas a distancia equipadas con cámaras o sensores.
Los métodos tradicionales como las imágenes satelitales cuestan entre 500 y 1.000 por kilómetro cuadrado, pero los drones pueden lograr resultados similares por solo 50 100. Algunos de los hallazgos clave incluyen:
- Superposición óptima de imágenes: Lopes Bento et al. (2022) descubrieron que una superposición lateral de 70% y una superposición hacia adelante de 50% en vuelos de drones mantienen la precisión al tiempo que reducen el tiempo de vuelo en 40%.
- Fotografía oblicua: Cheng y Matsuoka (2021) demostraron que la combinación de imágenes verticales y con un ángulo de 45 grados mejora el modelado 3D de terrenos inclinados, reduciendo los errores de elevación a <1 metro.
A pesar de estas ventajas, el uso de drones en Ucrania sigue siendo limitado. En 2023, solo 151.000 municipios contaban con permisos para realizar estudios con vehículos aéreos no tripulados (VANT), debido principalmente a las restricciones del espacio aéreo impuestas durante la guerra. Ampliar el acceso a los drones podría ahorrar millones y acelerar la actualización de los mapas.
Automatización de mapas para minimizar errores
La automatización —el uso de la tecnología para realizar tareas con una mínima intervención humana— es un pilar fundamental de las recomendaciones del estudio. Al digitalizar los mapas con escáneres de 4800 ppp (puntos por pulgada), se conservan incluso los detalles más pequeños, como las curvas de nivel (líneas que conectan puntos de igual elevación) o los límites de las propiedades.
Una vez digitalizadas, las imágenes aéreas pueden detectar cambios y actualizar las bases de datos en tiempo real. Por ejemplo, un nuevo edificio detectado en una fotografía tomada con un dron puede añadirse al mapa en cuestión de horas, una tarea que antes llevaba semanas.
Las herramientas de análisis espacial mejoran aún más la precisión al calcular riesgos como inundaciones o deslizamientos de tierra con una precisión de 95%, en comparación con los 75% de los métodos manuales. Estas herramientas utilizan algoritmos para simular escenarios, como el flujo del agua durante lluvias intensas.
Un proyecto piloto en Odesa demostró estos beneficios: la vectorización automatizada —que convierte mapas escaneados en capas vectoriales editables— redujo los costos laborales en 12 000 por hoja de mapa, a la vez que mejoró el nivel de detalle. La automatización no elimina la intervención humana, sino que la redirige hacia tareas estratégicas como el control de calidad.
Superar las brechas de habilidades en cartografía
Una barrera importante para la modernización es la falta de personal capacitado. Una encuesta realizada a cartógrafos ucranianos reveló que 65% carecen de capacitación avanzada en SIG, lo que obliga a muchos a depender de herramientas obsoletas como Mapeador global, un software SIG básico.
Para subsanar esta deficiencia, el estudio propone programas de certificación y talleres. La colaboración con universidades para ofrecer cursos de SIG podría replicar modelos exitosos como la certificación US GIS Professional (GISP), una credencial que valida la experiencia en la gestión de datos espaciales.
La formación práctica en software libre y de código abierto como QGIS (Quantum GIS) haría que estas habilidades fueran accesibles a más personas.
La experiencia de Uzbekistán sirve de modelo: tras implementar programas de capacitación similares, el país aumentó la eficiencia de la actualización de mapas en 501 TP3T en dos años. Invertir en educación no se trata solo de tecnología, sino de capacitar a los trabajadores para impulsar el cambio.
Además, la colaboración de Ucrania con el Servicio Cartográfico de Noruega entre 2018 y 2021 ofrece valiosas lecciones. El proyecto, que costó 8 millones de euros, actualizó mapas nacionales a escala 1:50 000 utilizando símbolos estándar de la OTAN y una base de datos centralizada en la nube.
Una escala de 1:50 000 significa que una unidad en el mapa equivale a 50 000 unidades en el terreno, lo que proporciona un equilibrio entre detalle y cobertura. Este enfoque redujo la duplicación de datos, ahorrando 15 millones en costes innecesarios.
Los ciudadanos también obtuvieron acceso gratuito a mapas para la agricultura y la planificación ante desastres, lo que fomentó la participación comunitaria. Si bien esta colaboración fue un éxito, los mapas a menor escala (de 1:500 a 1:5000), utilizados para la planificación urbana detallada, siguen sin contar con la financiación suficiente y dependen de presupuestos locales que a menudo resultan insuficientes.
La ampliación de este tipo de colaboraciones podría ayudar a Ucrania a estandarizar sus prácticas cartográficas y a obtener financiación internacional.
Impacto económico de los mapas topográficos actualizados
Los beneficios de modernizar los mapas topográficos van mucho más allá de las mejoras técnicas. Por ejemplo, los modelos SIG que predicen los riesgos de deslizamientos de tierra en los Cárpatos —una región propensa a la erosión del suelo— podrían ahorrar entre 1 y 50 millones de dólares anuales en medidas preventivas.
Los agricultores de Cherkasy ya han visto aumentar el rendimiento de sus cultivos en 20% tras utilizar mapas de erosión del suelo para optimizar el uso de la tierra. Estos mapas identifican las zonas donde el suelo está perdiendo fertilidad, lo que permite a los agricultores sembrar cultivos de cobertura o rotar las cosechas.
En ciudades como Járkov, los mapas interactivos en 3D agilizaron la expansión del metro, reduciendo el tiempo de planificación en seis meses. Los esfuerzos de reconstrucción de la posguerra dependerán en gran medida de mapas actualizados para reconstruir 12 000 edificios destruidos y desminar 301 TP3 T de tierras agrícolas. Estos ejemplos demuestran cómo los mapas precisos pueden impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida.
Conclusión
El estudio de Stadnikov y sus colegas ofrece una visión clara: los desafíos cartográficos de Ucrania son tanto técnicos como sistémicos. Si bien los drones, la automatización y los SIG ofrecen soluciones eficaces, el éxito depende de abordar problemas más profundos como la escasez de fondos, las demoras burocráticas y la falta de personal cualificado.
La centralización de datos bajo estándares unificados podría ahorrar 10 millones de dólares anuales, mientras que la flexibilización de las restricciones a los drones aceleraría la recopilación de datos. El acceso público a los mapas a través de geoportales abiertos podría empoderar a los ciudadanos para contribuir a la planificación comunitaria.
A medida que el mundo depende cada vez más de los datos espaciales para la acción climática y las ciudades inteligentes —áreas urbanas que utilizan la tecnología para mejorar la eficiencia—, la experiencia de Ucrania sirve de guía para otras naciones. Al adoptar la innovación y la reforma institucional, el sueño de una cartografía topográfica en tiempo real y sin errores está al alcance, y sus beneficios se sentirán durante generaciones.
Referencia: Stadnikov, V., Likhva, N., Miroshnichenko, N., Kostiuk, V., & Dorozhko, Y. (2025). Explorando el potencial de la tecnología de geoinformación para automatizar el desarrollo y mantenimiento de mapas topográficos digitales. African Journal of Applied Research, 11(1), 146-156.
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